El lujo viajero prioriza la discreción y las relaciones
08-10-2026
El segmento de lujo del turismo atraviesa un cambio de sensibilidad que dos noticias recientes ilustran con claridad. En las Bahamas, el complejo Baha Mar acogió la edición norteamericana de ILTM, el encuentro profesional dedicado al viaje de alta gama, mientras que en París ganan terreno los alojamientos pequeños y discretos frente a los grandes hoteles de siempre. Ambas tendencias apuntan a una misma idea: el cliente más exigente busca privacidad, trato personalizado y relaciones de confianza antes que ostentación.
La cita bahameña reunió a unas 560 marcas de lujo procedentes de setenta países y a asesores de viajes llegados desde 295 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá, frente a las 250 del año anterior. El número de expositores creció un 7 % respecto a la edición precedente, y dos tercios de ellos ya habían participado antes, aunque un tercio debutó en esta ocasión. Destacó la presencia de Costa Rica, Croacia y Japón, destinos que aprovechan el interés de los especialistas por experiencias menos masificadas.
Un dato revelador es que el 69 % de los asesores asistía por primera vez, lo que indica que la red de prescriptores sigue ampliándose. Tres de cada cuatro procedían de Estados Unidos, el 15 % de México y el 10 % de Canadá, y alrededor del 75 % pertenece a grandes consorcios de agencias. El director del evento, Simon Mayle, resumió el espíritu de la cita al afirmar que el encuentro ha crecido sin perder su rasgo diferenciador, que es la calidad de las personas presentes en la sala.