Una de las novedades es la Zona de Experiencias, un espacio dedicado al turismo experiencial que incluye un pabellón impulsado por Tripadvisor. Junto a él se ofrecen visitas guiadas gratuitas que ponen en contacto a los compradores con expositores seleccionados de destinos, hospedaje, experiencias y tecnología, una fórmula pensada para ahorrar tiempo y orientar las reuniones. MICE Show Asia amplía su presencia expositiva y propone una sesión de networking solo con invitación para responsables de asociaciones, un colectivo clave en la captación de congresos. Travel Tech Asia, por su parte, se centra en la distribución digital, la inteligencia artificial y la experiencia del cliente.
El programa de conferencias aborda a lo largo de tres días la sostenibilidad, la competitividad de los destinos, los mercados emergentes, el comportamiento del viajero y los usos prácticos de la inteligencia artificial. La sesión inaugural contó con Lovrenc Kessler, socio principal de Simon-Kucher, que analizó las perspectivas globales para Asia-Pacífico, y con Brett Henry, presidente para la región de WebBeds, que habló de tecnología y viajes conectados.
De las intervenciones se desprenden varias ideas que los empresarios pueden aplicar desde ya. La primera es que, cuando los viajeros buscan vivencias significativas y personalizadas, diferenciar el producto se vuelve más importante que nunca. La segunda es que la inteligencia artificial puede afinar las recomendaciones y agilizar procesos, pero no debe sustituir el trato humano que determina la satisfacción final. La tercera atañe al segmento de reuniones: los compradores valoran cada vez más la flexibilidad de las propuestas, su sostenibilidad, la experiencia de los asistentes y la posibilidad de medir resultados.
La elección de Singapur como sede no es casual. La ciudad-estado funciona como centro de conexiones aéreas, financieras y de negocios de la región, y su infraestructura de congresos la sitúa entre los escenarios preferidos para este tipo de citas. Que el lema ponga el acento en las personas refleja un cambio de mentalidad: tras años de crecimiento medido en llegadas, destinos y empresas se preguntan cómo ofrecer un viaje que deje huella y beneficie a las comunidades que lo acogen.
Para los profesionales europeos y latinoamericanos, la feria ofrece además una ventana a un mercado que sigue ganando peso en el mapa mundial del viaje. Los contactos que se establezcan estos días, las alianzas con operadores asiáticos y las tendencias que se presenten en los foros marcarán buena parte de las estrategias comerciales de 2027, en un momento en el que la innovación tecnológica y la búsqueda de autenticidad avanzan de la mano.
En definitiva, la apertura de esta edición confirma que el sector asiático quiere hablar menos de cifras y más de experiencias. La próxima prueba será comprobar, cuando concluya la feria el 23 de octubre, cuántas de las conversaciones iniciadas esta semana se convierten en contratos, en rutas nuevas y en productos capaces de seducir al viajero que busca algo más que una fotografía.