El mes de agosto ofrece una pista alentadora en ese sentido. Llegaron 8 millones de visitantes internacionales, un 1,3 % más, pero el gasto medio por turista subió un 15 % y los ingresos totales superaron los 2.400 millones de dólares, un 7 % por encima del año anterior. Es decir, el viajero que escoge México empieza a dejar más dinero por visita, algo que los profesionales del sector llevan tiempo persiguiendo.
Los cruceros han sido uno de los motores del periodo. Los puertos mexicanos recibieron 8,2 millones de pasajeros de crucero, un 13,5 % más, que desembolsaron más de 716 millones de dólares, un 17,3 % más que un año antes. Los puertos del Caribe y del Pacífico siguen ganando peso en las rutas de las grandes navieras.
El turismo interno, por su parte, sostiene buena parte de la actividad. Más de 75 millones de mexicanos viajaron por su propio país, unos 652.000 más que en el mismo periodo de 2025. Esta cifra recuerda que el sector no depende únicamente de la llegada de extranjeros. De hecho, los datos de la Cuenta Satélite del Turismo de 2024, elaborada por el INEGI, indican que alrededor de 83 de cada 100 pesos gastados por los visitantes dentro del país procedían de residentes, y que la actividad aportó el 8,7 % del producto interior bruto y cerca de 2,9 millones de empleos remunerados.
La oferta cultural y los grandes proyectos de infraestructura también aparecen en el balance. Los museos registraron más de siete millones de visitas y las zonas arqueológicas superaron los seis millones. El Tren Maya transportó a más de 65.000 pasajeros extranjeros, un 1,6 % más, una cifra modesta todavía, pero que apunta a la consolidación de un corredor que conecta playas, selva y patrimonio prehispánico en el sureste del país.
Con estos números en la mano, las autoridades ponen ya la mirada en el siguiente gran hito del calendario: el Día de Muertos, que se celebrará del 26 de octubre al 2 de noviembre de 2026. La Secretaría de Turismo prevé que 1,69 millones de turistas se alojen en hoteles durante esos días, un 1,2 % más que el año anterior, y que el total de visitantes supere los 2,5 millones. La ocupación hotelera media se situaría en el 58,9 %, casi un punto porcentual por encima de la cifra precedente, con los principales destinos moviéndose entre el 70 % y el 80 %. Se espera, además, que el gasto aumente más de un 5 %.
Para acompañar esa previsión, la campaña Visit México ha dispuesto un código QR que da acceso a doscientas experiencias distribuidas por todo el país. Oaxaca, Michoacán, la Ciudad de México y Yucatán figuran entre los destinos destacados de una celebración reconocida internacionalmente por su mezcla de memoria, gastronomía, artesanía y música.
El panorama deja varias lecciones para otros destinos. La primera es que el crecimiento sostenido exige diversificar mercados y productos, combinando sol y playa, cruceros, cultura y trenes turísticos. La segunda es que un récord de llegadas no garantiza por sí solo un récord de rentabilidad, y que la clave estará en alargar las estancias y en aumentar el gasto por visitante. La tercera es que el mercado doméstico actúa como colchón frente a las fluctuaciones internacionales. Si estas tendencias se mantienen hasta el cierre del año, México podría afrontar el último trimestre con la confianza de quien ha demostrado capacidad de atraer y, ahora, de retener.